Con esta movilización educativa se puede colaborar a varios niveles de intensidad:
- Con el ejemplo que damos en casa, en el trabajo o en la calle.
- Con la afectividad, las justas exigencias y las buenas prácticas en la
familia.
- Apoyando la labor de los profesores de nuestros hijos.
- Colaborando con la Educación en los centros educativos escolares:
- En la formación instructiva de saberes.
- En la formación de valores humanos y prosociales.
- En la buena disposición para la resolución de conflictos.
- Participando en esta movilización como colaborador: recibiendo o
aportando ideas.
- Como miembro dinamizador más activo: proponiendo y desarrollando
iniciativas ciudadanas educadoras o proyectos educativos concretos.
“Siempre hay un nivel de colaboración posible en esta movilización educativa, puesto que todos
educamos”.